Trabajando en pareja

Leyendas orientales cobran vida en acuarelas; son mujeres, niñas con alma de demonio, entes corpóreos con consistencia de agua pintada de colores. En cada Onis se tejen historias de filosofía, de paz y amor sumergidas en realidades de tinta. Eso es él. Figuras geométricas que se convierten en ideas texturizadas. Sensaciones indeterminadas se portan bajo actitudes ligeras. Eso es ella. Encuentran sus caminos entre la aguja y el pincel, son moda y arte, son Tatoki.

Kiyomi Tanamachi y Takemi Shinji son una pareja que comparten, además del amor, un gusto por la moda, el arte y la cultura japonesa. Aunque son Nikkei (hijos de descendientes japoneses con un mexicano), reconocen la fuerte influencia que la cultura del país del sol naciente ejerce sobre su trabajo. Juntos, Kiyomi y Takemi, son Tatoki, un proyecto de arte y moda que encuentra inspiración en su propia visión de la vida creada a partir de demonios, mitos y leyendas japonesas. Estudiante de moda y belleza, Kiyomi es una diseñadora y maquillista amante de los blogs especializados en el tema. Su relación con la cultura mexicana y nipona le inspira a crear diseños llenos de texturas y formas geométricas que reflejan actitudes desenfadadas y personalidades libres. Kiyomi gusta de experimentar sobre la creación de prendas a partir de la reutilización de telas. En Tatoki presenta sus diseños y se mantiene activa escribiendo sobre personalidades influyentes de la moda, así como de recomendaciones de tiendas, restaurantes y galerías, además de dar consejos de estilo y moda. Por su parte, Takemi es licenciado en Diseño gráfico pero su verdadera pasión es la acuarela. A través de esta técnica, Takemi crea universos de demonios femeninos como una forma de ver la vida y de abordar la cultura japonesa. Su tendencia es el “superflat”, término acuñado por el artista Takeshi Murakami en 2002, y que se basa en el arte pop, el erotismo y la cultura nipona.

El trabajo de Takemi se caracteriza por crear personajes sencillos basados en mitos y leyendas orientales. De su pincel nace Tatoki, una niña que en realidad es un demonio y quien da el nombre al proyecto. Las protagonistas de su obra son Onis, originalmente demonios japoneses con cuernos y mazos que atormentan a los pequeños, y que Takemi presenta como niñas cuyo propósito es difundir la filosofía de la paz y el amor. Las acuarelas del artista tocan principalmente temas como el amor propio y la meditación. En Tatoki comparte pensamientos, frases y textos relacionados con el budismo y el equilibrio entre la mente y el corazón.

El trabajo de la pareja está reunido en tatoki.net donde comparten sus diseños y su obra, respectivamente. El proyecto, que está por cumplir un año en enero próximo, funciona también como una tienda para adquirir el trabajo de ambos artistas y es, además, una iniciativa que busca generar un cambio en la perspectiva que las personas tienen de la vida a través de actitudes positivas que son lo que “le falta al mundo”. El trabajo de Tatoki se ha presentado en diversas exhibiciones de arte y bazares de diseño como el J´Fest en su tercera edición, un festival cuya temática se enfoca en dar a conocer la música, la moda, las tendencias, la industria y el arte de Asia de una manera legal y profesional. 

Su trabajo más reciente da continuidad a las temáticas ya exploradas como la moda y vida cotidiana de un país que se caracteriza por tener una cultura y tradiciones muy arraigadas, y aunque los elementos que  acompañan a los personajes son globales, las formas de estos nos remiten inmediatamente a la cultura oriental llena de magia, dragones, sabiduría y cerezos. 

El Arte De Nakamura Yusuke

Puede que su nombre se un poco dificil de recorar pero sus dibujos son imposibles de dibujarlos. Tal vez puede que sea muy dificil recordarlo por la poca informacion que se conoce sobre el por el momento lo unico que podria decir es que es un compositor y productor musical japonés nacido en 1976 en la localidad de Takarazuka. También es cantante y guitarrista. Ademas a colaborado con numerosas portadas de los albumnes de la banda Asian Kung-Fu Generation por no decir que todas. Tambien ha hecho portadas para la banda gentouki, su arte también puede apreciarse en numerosos carteles y hasta en algunos videojuegos como Guitar Freaks.

Y pues con un autor tan desconocido es mejor hablar de su arte. Las obras de Yusuke Nakamura sorprenden por su sencillez, pero eso no demerita en lo más mínimo su gran calidad expresiva. Sus diseños están claramente influenciados por el pop-art, resultando en un estilo neo-pop bastante agradable a la vista. No es un estilo “realista” en el sentido de imitación de las formas. La intención de Nakamura no es mostrarnos el mundo real, sino evocar el mundo en que sus protagonistas están inmersos, la forma en que cada uno percibe la realidad.

Son tantos diseños diferentes a su manera pero con su estilo muy predeterminado que te terminaran facinando tanto como ha mi pues cada uno te envolvera en su nmundo. Puedes imaginar toda una historia con tan solo ver una de sus obras.